Installieren Sie die genialokal App auf Ihrem Startbildschirm für einen schnellen Zugriff und eine komfortable Nutzung.
Tippen Sie einfach auf Teilen:
Und dann auf "Zum Home-Bildschirm [+]".
Ihr gewünschter Artikel ist in 0 Buchhandlungen vorrätig - wählen Sie hier eine Buchhandlung in Ihrer Nähe aus:
Deseo a hombres que no conozco. Todos los días. Y no deseo a mi marido desde hace seis años. -Estoy enferma? Iris tiene cuarenta y cuatro años y dieciocho de casada. Esperó a que la sala entera se vaciara para hacer esa pregunta, y con ella empieza este libro. La respuesta no es la que ella esperaba. No está enferma: está informada. Su cuerpo le está dando un dato muy preciso y ella lo está leyendo al revés. Porque el deseo es el movimiento hacia lo que todavía no se tiene. No hacia lo más bello, ni hacia lo mejor, ni siquiera hacia quien más se ama: hacia lo que todavía no se sabe. Aquel señor de lentes del súper no tiene nada que su marido no tenga, excepto lo único que ella ya gastó en casa: ser un desconocido. Lo que mata el deseo en los amores largos casi nunca es la falta de amor. Es el exceso de certeza. Y la certeza es falsa. Ese es el giro de este libro: nadie conoce a nadie por completo, ni después de dieciocho años ni después de cuarenta, y lo que tomamos por conocer a alguien es, casi siempre, la decisión de haber dejado de mirar. A lo largo de un año de conversaciones, Sophia acompaña a Iris mientras desmonta, pieza por pieza, la certeza de conocer al hombre con quien duerme. El inventario que deja al descubierto una casa y no una persona. Las tres preguntas al mes, ninguna en la cama. El halago que desapareció. La coreografía de diez años. La noche en que él dijo: pensé que esto ya no te gustaba. Y la boda de un primo donde, durante dos segundos, su marido apareció en una puerta a contraluz y ella no supo quién era. Este libro no te va a pedir que desees menos a los extraños. Te va a pedir algo más difícil y más barato: que desconfíes de todo lo que juras saber sobre la persona que duerme a tu lado. Cincuenta y dos Distancias -una por escena- reunidas al final en un mapa que puedes consultar cada vez que la certeza vuelva a instalarse, como siempre vuelve. Chimenea, no incendio. De la autora de La Mujer que Nunca Coqueteaba, El Hambre Educada y Ganas de Ti. Obra para lectores adultos. Habla del cuerpo y de la cama con franqueza. No sustituye el acompañamiento médico, psicológico ni la terapia de pareja.